Bogotá, 19 de junio de 2019. Así lo dio a conocer el auditor auxiliar de la Auditoría General de la República, Rodrigo Tovar Garcés, al explicar que durante dos años consecutivos 2017 y 2018, la entidad departamental reportó los mayores valores por este concepto dentro de todas las contralorías del país.
 
Esto significa un respaldo a la gestión liderada por el contralor departamental Ricardo López Arévalo, quien ha señalado que el control fiscal además de generar fallos sancionatorios también tiene la obligación de velar por la debida inversión de los recursos con actuaciones que le da la misma ley, tales como los planes de mejoramiento, observaciones, hallazgos, pronunciamientos y advertencias que correspondan a un impacto positivo en beneficio de las comunidades.
 
Es así como en la audiencia de rendición de cuentas, la Contraloría de Cundinamarca reportó, un total $284.832 millones, correspondientes a planes de mejoramiento por auditorías; a las estrategias Usatón, “lo que se compra se usa”, “obras inconclusas y al servicio de las comundiades”, actualización catastral y dentro de los procesos de responsabilidad fiscal.
 
Por su parte, la contralora del Huila, Adriana Escobar Gómez, y presidenta de la Asociación de Contralorías, resaltó el papel asumido por el Contralor de Cundinamarca, Ricardo López Arévalo, de liderar espacios de apoyo y capacitación, así como de hacer visible permanentemente el resultado del control fiscal.
 
De la misma forma, el Contralor delegado para la participación ciudadana de la Contraloría General de la República, Luis Carlos Pineda Téllez, destacó la gestión cumplida por el ente de control departamental en identificación de todas las obras inconclusas en el departamento y propender juiciosamente, por la culminación y reactivación de obras, así como su puesta en servicio.
 
“Vemos como un buen ejemplo a seguir este programa, de extinguir “los elefantes blancos”, que permitió a la ciudadanía contar con obras en infraestructura, salud, educación, recreación y vivienda. 
 
“Para nosotros, la Contraloría de la República, es un ejemplo a seguir, ya que es un ejercicio de la mano con la ciudadanía. En cuanto a los elefantes blancos, es importante tener los responsables, tener las sanciones, pero principalmente que la ciudadanía pueda beneficiarse con la puesta en marcha. 
 
Para el contralor López Arévalo, estos testimonios dados en el marco de la jornada de rendición de cuentas de la Contraloría de Cundinamarca son demostración que el ejercicio del control fiscal territorial si es posible y que estos tres años el ente de control está dejando huella.
 
 
Intervención de Auditor Auxiliar de la Auditoría General de la República, Rodrigo Tovar Garcés.
 
Intervención del contralor delegado para la participación ciudadana de la Contraloría General de la República, Luis Carlos Pineda Téllez
 
Intervención de la contralora del Huila, Adriana Escobar Gómez, y presidenta Nacional de Contralorías Territoriales
 
 
 
 

 

 

 

Bogotá, D.C. 18 de junio de 2019. Con respuesta a más de 1.926 ciudadanos, de los 2.130 requerimientos hasta hoy recepcionados, el ente de control ha mantenido un dialogo directo y atento con los actores sociales cundinamarqueses.

Esta interacción, institución y ciudadanía, no sólo se circunscribe a la tramitación formal de las quejas ciudadanas, si no que aborda distintas estrategias de acuerdo con las poblaciones, todo en búsqueda de integrar y convertir a la comunidad en verdaderos aliados de la lucha frontal contra la corrupción.

“Vemos en la comunidad los auténticos socios del control fiscal territorial; por ello, hemos dejado los cómodos sillones de la oficinas en Bogotá, para visitarlos y dialogar en sus espacios, palpado directamente el sufrimiento y el desazón que les dejan aquellas acciones de los administradores inescrupulosos que desangran el patrimonio público de los cundinamarqueses”, expresó el contralor de Cundinamarca, Ricardo López Arévalo, durante el desarrollo de la audiencia pública de Rendición de Cuentas, que se realiza en el Teatro Antonio Nariño de la gobernación de Cundinamarca.

Y en este propósito, se hizo énfasis en la juventud: “hacer de cada contralor escolar de nuestro departamento un “Pedro Pascasio Martínez”, el joven que hace 200 años en los campos de independencia dio ejemplo de honradez, transparencia e integridad”, indico el contralor López Arévalo al dar a conocer el importante programa del gobierno estudiantil: Contralores Escolares.

En esta estrategia, durante los cuatro años, se eligieron 1.109 jóvenes que asumieron el papel de líderes del control social en las instituciones educativas del departamento, fieles escuderos que acompañaron la gestión del contralor departamental López Arévalo en la vigilancia de los recursos públicos asignados al sector educación. Fueron insumo de importancia en la conformación de las veedurías a los Planes de Alimentación Escolar

En reconocimiento a la labor que ejercen en sus colegios, el contralor departamental creó el concurso “Semillero de Valores”, convocatoria anual que premia las mejores propuestas de trabajo, que contó con la participación de 68 jóvenes y 12 ganaron el concurso.

Este programa fue reconocido con la mención de honor Pedro Pascasio Martínez, que entrega las comisiones de ética del Congreso de la República.

El permanente contacto con los cundinamarqueses se patentizó con la realización de 18 audiencias públicas de control social, a las cuales asistieron más de 2.788 personas. Así mismo se generaron espacios de trabajo con los veedores ciudadanos, se habilitó una oficina en la sede en Bogotá para que cómodamente desarrollaran su actividad.

De la misma forma, 2.305 personas participaron en las 58 jornadas de capacitación para la conformación de veedurías ciudadanas y en la actualización sobre los instrumentos de control social en lo público.

Pero no sólo la comunidad fue la aliada de la Contraloría de Cundinamarca en el fortalecimiento del control social, es importante mencionar el trabajo conjunto asumido con las oficinas de control interno de las administraciones y las personerías municipales, quienes estuvieron en permanente interacción.

En el desarrollo de esta audiencia, el contralor reconoció el aporte dado al control social de:

Los contralores escolares: David Méndez Camelo, perteneciente al  I.E.D. José Neira De Macheta, y Yesid Rincón, de la I.E.D. Agroindustrial Santiago del Municipio de Chocontá.

Y a los jefes de control interno Oscar Alberto Acosta Arias, del Hospital San Rafael De Fusagasugá y Digna Patricia Campos Jara, exjefe de oficina control interno del Hospital San Rafael De Cáqueza quienes colaboraron estrechamente con el ente de control.

 

 

Bogotá D.C. 18 de junio de 2019. Como ejemplo de trabajo en favor de la población con discapacidad, el alto consejero presidencial para la discapacidad Jairo Clopatofsky, destacó la labor de acompañamiento y seguimiento realizada por la Contraloría de Cundinamarca en la implementación de la política pública municipal de discapacidad y la accesibilidad.

Los 116 municipios adoptaron oficialmente la política pública de discapacidad, con vigencia 2019, mientras que en 2016 sólo 31  la habían asumido, es muestra del interés planteado por la Contraloría para que los territorios estructuraran los programas de inclusión con bases claras y objetivos alcanzables que generen la efectividad requerida para beneficiar a la  población vulnerable.

En el marco de la rendición de cuentas de la entidad, el contralor de Cundinamarca, Ricardo López Arévalo, presentó el resultado de la Convocatoria SOY Municipio Incluyente, actividad que reconoce las mejoras prácticas asumidas por las administraciones municipales en su compromiso de facilitar una mejor condición de vida de quienes por alguna razón presentan condiciones de discapacidad.

En esta primera convocatoria, los municipios reconocidos por la Contraloría de Cundinamarca por el trabajo en favor de esta población son: Cajicá, Carmen de Carupa, Mosquera, Mesitas del Colegio, Sesquilé, Anapoima, Soacha y Cota.

A su vez el alto consejero, Jairo Clopatofsky, reconoció a los alcaldes que participaron en el concurso SOY Municipio Incluyente, así como al contralor López Arévalo y su señora esposa Angélica Jiménez, por la articulación e impulso dado en el departamento por las personas con discapacidad.

Por su parte, al entregar los reconocimientos, el contralor López Arévalo expresó que “es gratificante evidenciar que la política pública de discapacidad en el departamento se ve reflejada a través de inversiones en lo social, en lo educativo, en lo deportivo, en lo cultural, y en emprendimiento e infraestructura; pero principalmente en ese espíritu donde el amor, la pasión y la convicción de servicio salen a relucir, lo que me despierta un sentimiento de gratitud y esperanza en el servidor público cundinamarqués y la evidencia de que Nuestra huella es visible”.

 

 

 

Cartera morosa; USATÓN lo que se compra se usa y la revisión de inversiones en la infraestructura concentran atención de contraloría.

Bogotá D.C. 18 de junio de 2019.  Más de 9 mil encuentros entre EPS e IPs por valor de $492.934 millones garantizan la sostenibilidad financiera de la red pública de salud del departamento, explicó el contralor de Cundinamarca, Ricardo López Arévalo al indicar que estos recursos permiten mejorar el servicio a los pacientes con la contratación de personal,  la adquisición de equipos y la adecuación de las instalaciones, entre otros aspectos.

El trabajo desarrollado por la Contraloría de Cundinamarca, permitió pasar de conciliaciones de cartera del orden de los $74 mil millones, en 2015; a cifras de $138.709 millones, en 2016, $158.462 millones, en 2017.

Conocer el verdadero estado de la cartera dentro del sistema de salud departamental contó con el decisivo acompañamiento de la Secretaría de Salud del Departamento, la Procuraduría Delegada para el Sector Salud y la Superintendencia Nacional de Salud que tuvieron en cuenta la metodología y organización, para aplicarla en el territorio nacional.

De esta manera, por primera vez se aclararon y conciliaron las cuentas por medio del cruce de información entre E.P.S del régimen contributivo y subsidiado y las entidades territoriales frente a las  I.P.S públicas y privadas, como lo establece la circular 30 de 2013  del Ministerio de Salud y Protección Social y de la Superintendencia Nacional de Salud.

“El cierre de una institución de salud por falta de recursos es un acto lesivo para el bienestar de la comunidad, algo que como contralor debo evitar a toda costa, por ello asumí desde el inicio de la gestión el compromiso de trabajar con total firmeza para proteger el patrimonio público de los hospitales” expresó el contralor de Cundinamarca, Ricardo López Arévalo, en el marco de la audiencia pública de Rendición de Cuentas que hace en estos momento el ente de control.

Usatón: Lo que se compra se usa.

$5.415 millones representados en equipos biomédicos y elementos de dotación hospitalaria, que se encontraban olvidados en sus desaliñadas cajas de origen fueron puestos al servicio, gracias a una innovadora jornada de intercambio de información entre las instituciones de salud.

La idea. Liderada por la Contraloría de Cundinamarca, identificó estos equipos que no tenían uso en un hospital por la falta de habilitación, o por no ser requeridos en la institución, y fueron reubicados  en centros donde se les requiriera.

 “1.314 elementos que en un tiempo rápido prestan servicio a la comunidad; no es tolerable que cuando el sistema de salud está en crisis y la comunidad suplique ser atendida, aparatos necesarios para mejorar el servicio, se estuvieran pudriendo en los almacenes  de las instituciones”, expresó el contralor Ricardo López Arévalo.

Al mismo tiempo, señaló casos en los que se celebra la vida, como en el del Hospital de Ismael de Silvania en los que ya nacieron niños en la sala de partos, el servicio se había suspendido por más de un año debido a la demora en el proceso administrativo en la adquisición de un tornillo de tan solo centímetro y medio, para ajustar el vidrio de la lámpara cielítica que facilitaba los procesos quirúrgicos.

En esta experiencia de colaboración interinstitucional, permitió identificar compras de 1.602 equipos por valor de $5.778 millones que no había sido puestas al servicio, tales como un mamógrafo, por valor de $808 millones; 14 ventiladores, con un costo de $766 millones de pesos; 4 máquinas de anestesia, por valor de $382 millones, y 49 camillas por valor de $325 millones, hoy se reporta una efectividad en valor de equipos puestos en funcionamiento del 94%.

Generar espacios de diálogo entre las instituciones para garantizar un servicio de salud digno, el cual es un deber del estado proporcionarlo, es una forma de cumplir la misión de la Entidad y en especial nuestra contribución en el buen manejo de los recursos públicos en el Departamento de Cundinamarca, así nuestra huella es visible.

 

 

Bogotá 18 de junio de 2019.  Entre las obras más representativas se destaca la nueva sede del Hospital de la Vega con una inversión de $15 mil millones; el servicio que se garantiza a partir del 8 de noviembre en las modernas instalaciones del Hospital Regional de Zipaquirá con un costo de $100 mil millones; la construcción del acueducto de La Mesa-Anapoima para el 2.020 luego de las falsas promesas y un acto de corrupción cuyo costo asciende a $33 mil millones.

De igual manera, se enfatiza en la importancia del regreso del turismo a Nemocón con la construcción de 25 metros del Pontón Férro, así como la terminación del Centro deportivo en Guatavita y un salón de cómputo en San Francisco que completaban 16 y 18 años respectivamente, obras que suman $1.121 millones y que decir de la terminación del Coliseo Cubierto de Bojacá con un costo de $6.000 millones.

La revelación fue hecha hoy por el Contralor departamental, Ricardo López Arévalo durante la audiencia de rendición de cuentas vigencia 2016-2019. “Por primera vez se identificaron 220 obras inconclusas con un costo de $392 mil millones y en solo tres años y medio, el control fiscal garantizó que 123 presten servicio por valor de $242.565 millones en sectores tales como: deportes y parques, 23; en salud, 7; en educación y obras varias, 51; vías y urbanismo, 12, y vivienda, 10.

En este proceso de “extinción de elefantes blancos” en Cundinamarca, las provincias de Almeidas y Bajo Magdalena se destacan por la terminación y puesta en servicio de las obras inconclusas. Al mismo tiempo se registra un preocupante rezago en las provincias de Rionegro, Oriente, Medina y Sumapaz.

El contralor departamental, hizo un llamado a que se continúe con el programa, “no más obras inconclusas sin responsable fiscal”, para evitar que se repitan situaciones como las encontradas en 2016, donde no se pudieron iniciar procesos debido a que la acción había prescrito y caducado, como con el vergonzante contrato para la construcción del acueducto La Mesa-Anapoima, por 33 mil millones; el embalse de Pulí, por $2.451 millones, y la construcción del centro deportivo de Cota, por valor de $6.202 millones.

Para consolidar este objetivo, la Contraloría, también realizó un exhaustivo seguimiento a través de mesas de trabajo a la contratación de las actuales administraciones, evidenciando un reporte de ejecución en cada vigencia: 2016 (100%), 2017 (81%) y en 2018 (95%).

Lo que contrasta con la gestión de las Empresas Públicas de Cundinamarca EPC, donde el resultado de este ejercicio de vigilancia registró bajos índices de ejecución que serán motivo de seguimiento, a través de los Planes de Mejoramiento presentados por la misma entidad.

Al refirmar el lema: “quien hace las cosas bien deja huella y quien no, prefiere borrarla”, el jefe del ente de control hizo público el reconocimiento al cumplimiento de la gestión de los alcaldes de Bojacá, La Vega, San Francisco, Villeta, Anapoima, La Mesa, Fusagasugá y Sibaté que sacaron “los elefantes blancos” de sus municipios con esfuerzo económico; la antigüedad de las obras inconclusas reportadas que concluyeron y dieron al servicio; el valor de las mismas y el beneficio económico para las comunidades.

Nuestra huella es visible.