Bogotá, 24 de julio de 2019. Durante el proceso verbal que adelanta la Contraloría de Cundinamarca, se certificó el pago efectuado el 11 de este mes, por los responsables del contrato celebrado por la administración de Pulí en el 2015.

El proceso se adelantaba al evidenciarse el incumplimiento de obligaciones contractuales, entre ellas el desarrollo de jornadas de capacitación en prevención de minas antipersona en la vereda Guayaquil de éste municipio.

Cabe destacar que por estos mismos hechos el ex secretario de Gobierno y la contratista, están privados de la libertad.

 

 

 

El ente de control departamental invita a todos los alcaldes de Cundinamarca al taller proceso de empalme en las administraciones Públicas que se dictará en el auditorio de la Escuela de Capacitación de la Contraloría de Cundinamarca durante los días 26 de junio, 3 y 9 de julio a partir de las 8 de la mañana.

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Bogotá, 19 de junio de 2019. Así lo dio a conocer el auditor auxiliar de la Auditoría General de la República, Rodrigo Tovar Garcés, al explicar que durante dos años consecutivos 2017 y 2018, la entidad departamental reportó los mayores valores por este concepto dentro de todas las contralorías del país.
 
Esto significa un respaldo a la gestión liderada por el contralor departamental Ricardo López Arévalo, quien ha señalado que el control fiscal además de generar fallos sancionatorios también tiene la obligación de velar por la debida inversión de los recursos con actuaciones que le da la misma ley, tales como los planes de mejoramiento, observaciones, hallazgos, pronunciamientos y advertencias que correspondan a un impacto positivo en beneficio de las comunidades.
 
Es así como en la audiencia de rendición de cuentas, la Contraloría de Cundinamarca reportó, un total $284.832 millones, correspondientes a planes de mejoramiento por auditorías; a las estrategias Usatón, “lo que se compra se usa”, “obras inconclusas y al servicio de las comundiades”, actualización catastral y dentro de los procesos de responsabilidad fiscal.
 
Por su parte, la contralora del Huila, Adriana Escobar Gómez, y presidenta de la Asociación de Contralorías, resaltó el papel asumido por el Contralor de Cundinamarca, Ricardo López Arévalo, de liderar espacios de apoyo y capacitación, así como de hacer visible permanentemente el resultado del control fiscal.
 
De la misma forma, el Contralor delegado para la participación ciudadana de la Contraloría General de la República, Luis Carlos Pineda Téllez, destacó la gestión cumplida por el ente de control departamental en identificación de todas las obras inconclusas en el departamento y propender juiciosamente, por la culminación y reactivación de obras, así como su puesta en servicio.
 
“Vemos como un buen ejemplo a seguir este programa, de extinguir “los elefantes blancos”, que permitió a la ciudadanía contar con obras en infraestructura, salud, educación, recreación y vivienda. 
 
“Para nosotros, la Contraloría de la República, es un ejemplo a seguir, ya que es un ejercicio de la mano con la ciudadanía. En cuanto a los elefantes blancos, es importante tener los responsables, tener las sanciones, pero principalmente que la ciudadanía pueda beneficiarse con la puesta en marcha. 
 
Para el contralor López Arévalo, estos testimonios dados en el marco de la jornada de rendición de cuentas de la Contraloría de Cundinamarca son demostración que el ejercicio del control fiscal territorial si es posible y que estos tres años el ente de control está dejando huella.
 
 
Intervención de Auditor Auxiliar de la Auditoría General de la República, Rodrigo Tovar Garcés.
 
Intervención del contralor delegado para la participación ciudadana de la Contraloría General de la República, Luis Carlos Pineda Téllez
 
Intervención de la contralora del Huila, Adriana Escobar Gómez, y presidenta Nacional de Contralorías Territoriales
 
 
 
 

 

 


Bogotá, 19 de junio de 2019 En cumplimiento del Plan General de auditorías de estos tres años y medio, el cual comprende la vigilancia de un presupuesto total de 28 billones 800 mil millones de pesos; la entidad revisó a través de 1.427 auditorías el 100 por ciento de sus sujetos de control.

En este ejercicio se evalúa la gestión financiera, contractual, administrativa, presupuestal, sistema de control interno, plan de alimentación escolar, políticas públicas de la población vulnerable, planes de mejoramiento, quejas y peticiones, gestión y resultados, gestión en salud y gestión ambiental.

Como resultado se establecieron 11.308 hallazgos administrativos, de los cuales 2.474 tuvieron connotación disciplinaria, 159 connotación penal, 818 connotación fiscal y 200 sancionatorios.

En cuanto a los beneficios de control fiscal de tipo cuantitativo, se registra un total de 284 mil millones de pesos, fruto de las acciones tomadas como consecuencia de los planes de mejoramiento por auditorías; las estrategias Usatón, con 1.314 bioequipos medicos en uso; “obras inconclusas y al servicio de las comunidades”.

Estos beneficios también se generaron en una actualización catastral, que después de 20 años permitió que cuatro municipios dejaran de ser paraísos fiscales. Hoy, Choachí, Silvania, Jerusalén y Cáqueza reportan $8.500 millones de ingresos; otros 85 municipios se acogieron y están en proceso de conservación catastral con el IGAC, la CAR y las EPC, lo que les representa una proyección de un aumento catastral de 499 mil millones de pesos.

En medio ambiente, la Contraloría de Cundinamarca realizó una importante labor de acompañamiento a las administraciones locales y a las comunidades en los procesos de consultas populares en defensa contra las explotaciones mineras en Arbeláez, Cabrera, Carmen de Carupa, Cogua, y Pasca.

Además se realizaron informes sobre la situación de los páramos en Cundinamarca y la situación de la minería en el Departamento.

En el proceso fiscal, el ente de control reporta fallos de responsabilidad fiscal por $3.150 millones de pesos y medidas cautelares por $26.220 millones de pesos.

 

 

Bogotá, D.C. 18 de junio de 2019. Con respuesta a más de 1.926 ciudadanos, de los 2.130 requerimientos hasta hoy recepcionados, el ente de control ha mantenido un dialogo directo y atento con los actores sociales cundinamarqueses.

Esta interacción, institución y ciudadanía, no sólo se circunscribe a la tramitación formal de las quejas ciudadanas, si no que aborda distintas estrategias de acuerdo con las poblaciones, todo en búsqueda de integrar y convertir a la comunidad en verdaderos aliados de la lucha frontal contra la corrupción.

“Vemos en la comunidad los auténticos socios del control fiscal territorial; por ello, hemos dejado los cómodos sillones de la oficinas en Bogotá, para visitarlos y dialogar en sus espacios, palpado directamente el sufrimiento y el desazón que les dejan aquellas acciones de los administradores inescrupulosos que desangran el patrimonio público de los cundinamarqueses”, expresó el contralor de Cundinamarca, Ricardo López Arévalo, durante el desarrollo de la audiencia pública de Rendición de Cuentas, que se realiza en el Teatro Antonio Nariño de la gobernación de Cundinamarca.

Y en este propósito, se hizo énfasis en la juventud: “hacer de cada contralor escolar de nuestro departamento un “Pedro Pascasio Martínez”, el joven que hace 200 años en los campos de independencia dio ejemplo de honradez, transparencia e integridad”, indico el contralor López Arévalo al dar a conocer el importante programa del gobierno estudiantil: Contralores Escolares.

En esta estrategia, durante los cuatro años, se eligieron 1.109 jóvenes que asumieron el papel de líderes del control social en las instituciones educativas del departamento, fieles escuderos que acompañaron la gestión del contralor departamental López Arévalo en la vigilancia de los recursos públicos asignados al sector educación. Fueron insumo de importancia en la conformación de las veedurías a los Planes de Alimentación Escolar

En reconocimiento a la labor que ejercen en sus colegios, el contralor departamental creó el concurso “Semillero de Valores”, convocatoria anual que premia las mejores propuestas de trabajo, que contó con la participación de 68 jóvenes y 12 ganaron el concurso.

Este programa fue reconocido con la mención de honor Pedro Pascasio Martínez, que entrega las comisiones de ética del Congreso de la República.

El permanente contacto con los cundinamarqueses se patentizó con la realización de 18 audiencias públicas de control social, a las cuales asistieron más de 2.788 personas. Así mismo se generaron espacios de trabajo con los veedores ciudadanos, se habilitó una oficina en la sede en Bogotá para que cómodamente desarrollaran su actividad.

De la misma forma, 2.305 personas participaron en las 58 jornadas de capacitación para la conformación de veedurías ciudadanas y en la actualización sobre los instrumentos de control social en lo público.

Pero no sólo la comunidad fue la aliada de la Contraloría de Cundinamarca en el fortalecimiento del control social, es importante mencionar el trabajo conjunto asumido con las oficinas de control interno de las administraciones y las personerías municipales, quienes estuvieron en permanente interacción.

En el desarrollo de esta audiencia, el contralor reconoció el aporte dado al control social de:

Los contralores escolares: David Méndez Camelo, perteneciente al  I.E.D. José Neira De Macheta, y Yesid Rincón, de la I.E.D. Agroindustrial Santiago del Municipio de Chocontá.

Y a los jefes de control interno Oscar Alberto Acosta Arias, del Hospital San Rafael De Fusagasugá y Digna Patricia Campos Jara, exjefe de oficina control interno del Hospital San Rafael De Cáqueza quienes colaboraron estrechamente con el ente de control.