Contraloría advierte a la Empresa de Licores de Cundinamarca.
Alto pasivo pensional pondría en riesgo viabilidad financiera de la Licorera de Cundinamarca.

La Contraloría de Cundinamarca, en función de advertencia a la Empresa de Licores de Cundinamarca, expuso su preocupación ante lo significativo del valor del cálculo actuarial pensional, el cual asciende a más de 180 mil millones de pesos, lo que representa un alto riesgo para la viabilidad financiera de la Empresa. Por tanto, el Ente de control expresa que deben adelantarse las gestiones convenientes ante las entidades a que haya lugar para clarificar este pasivo.

De acuerdo con el informe de la Auditoría Gubernamental con enfoque integral, vigencia 2009, aplicada a la Empresa de Licores de Cundinamarca, en el mes de mayo de 2010 la Empresa recibió la actualización del pasivo pensional, que arrojó una cifra de 180.146.563.648 pesos a diciembre de 2009. Esta preocupación, también fue formulada por el Contralor de Cundinamarca, Jorge Augusto Gómez Ricardo a la Secretaría de Hacienda del Departamento para que en ejercicio de la coadyuvancia de que trata la Ley 489 de 1998 se proceda de forma mancomunada en este tema.

Dentro del ejercicio auditor, la Contraloría de Cundinamarca también evidenció que en  desarrollo del suministro de materia prima requerida para la producción y el envasado de los licores no se tiene claro qué controles y seguimientos se implementan para garantizar la materia prima permanentemente. Igualmente, el grupo auditor observó que en casos puntuales, no se implementó un plan de contingencia para evitar la interrupción de los procesos de producción y envasado de los licores; aspecto preocupante ya que como empresa industrial y comercial no puede ver afectados o interrumpidos la producción y el envasado de sus productos.

La Contraloría también llama la atención frente  al alto monto que debió pagar la Empresa de Licores de Cundinamarca para atender el pago de intereses durante la vigencia 2009, suma que ascendió a más de 1.100 millones de pesos. Considera el informe que “de no haberse presentado insuficiencia en el flujo de fondos para atender los compromisos de la construcción de la nueva sede, como consecuencia de la falta de planeación financiera, no se hubiera dado el pago de estos intereses”.

Por último, en el aspecto contractual, la Contraloría evidencia algunas deficiencias en cuanto a la tarea que cumplen los interventores designados para el cabal desarrollo de los contratos suscritos por la empresa, ya que no se observa ningún seguimiento a las obligaciones especificadas del contratista descritas taxativamente en la respectiva orden de iniciación, sólo se limitan a certificar las actividades enunciadas por el contratista en el informe.